Me acordé de ti

ME ACORDÉ DE TI:
Hoy vuelvo a escribir y si... Vuelvo a dedicarte mis letras; ha pasado ya un año del final de una hermosa relación, me imagino que encontraste ya un hombre con quien cubriste el espacio que dejé. Acepto que mi mundo se tornó gris cuando decidimos alejarnos, acepto que me costó volver a colorearlo, acepto que me costó mucho superarlo y pues vaya, también me costó olvidar que eras parte de mí. Tuvo que pasar mucho tiempo para darme cuenta del error que mi orgullo cometió, tal vez fuiste mucho más de lo que merecía o tal vez me sentí imprescindible, sentí caer en mí la frase "nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde".
¿Sabes? aún te sigo recordando como mi BONITA, el esfuerzo que hacías para poder vernos, cuando me dabas de comer en la boca, tus constantes miradas a los ojos, aún enferma o cansada me buscabas. Bueno terminaré este espacio diciendo algo por lo especial que eres para mí (se me humedecen los ojos), estoy pidiéndole a dios un buen amor para tu vida, ADIOS, CUÍDATE...

22 septiembre - día 1

Pues bueno, hoy empezaré a escribir sobre mi vida, si alguien llega a leer estos escritos háganme la promesa con la mano en el corazón de que no contaran ya que acabaría con mi vida.
Yo soy una niña de 18 años que siempre ha inventado su edad según con quién está. Mi familia es normal, lleva una religión de la que luego escribiré, mis papás están juntos y fingen amarse, mi único hermano es bien chido aunque frustrado, mi hermana la mayor es la hija responsable y mis dos hermanas pequeñas, una pasando por la pubertad y otra en plena niñez. Y yo, una chica adolescente que está pasando por la etapa de la libertad, vivo sola en una de las “ciudades” con más vida nocturna, drogadicción y cultura. Los habitantes de aquí son la mayoría estudiantes foráneos. 
Estos últimos días ha sido una etapa muy diferente a las que he pasado, he decidido no ir ya a la universidad pues ya no me gusta la carrera, es súper tediosa y difícil. No sé qué hacer, fumo “weed” todo el tiempo, lo primero que hago después de abrir los ojos en la mañana es darme unos buenos toques y dormir más, después me despierto y fumo más, desayuno y sigo fumando todo el día, creo que ya soy drogadicta, he probado otras drogas, pero sólo 1 ó 2 veces, y gracias a dios no he decidido consumir más. Pero amo la marihuana, es un humo elegante que te eleva a otro mundo donde todo está bien. 
He tenido algunos desamores en el pasado, ningún amor magnifico como el de las películas pero sí me he enamorado poquito de algunos dos. Mi vida amorosa en estos momentos es un desmadre, estoy en esos momentos en que dices “¡Hey, qué pedo!” Porque ahorita todos quieren estar conmigo y antes estaba sin ni una mosca; hay unos 4 chavos con los que me la paso padrísimo, cada uno es súper diferente, tienen su no sé qué, que qué sé yo; he salido con todos últimamente pero ¡shhh! No estaría bien que supieran, después regreso a ser el perro de las 2 tortas, aunque en mi caso sería el perro de las 4 tortas, ¡ay, Dios! eso sí se escucha un poco de puta.
Pero bueno hoy sólo escribiré esta pequeña introducción de mi vida para que cada vez que se actualice la página suba algo de mí. 

Hormigas

Resignarse a este estilo de vida
es una larga muerte
sin apenas tiempo o posibilidades para uno mismo
arrastrados por una cansina inercia
fruto de las ansias de poder de este mundo
somos hormigas que siguen con marcha fúnebre tras migajas de dinero
hacia el agujero del ocaso de sus vidas
sin detenerse a saborear el deleite del camino.
Incluso si alguna consigue salirse de la fila
se encontrará confusa sin saber muy bien qué hacer
se moverá sin sentido, enloquecida por el miedo a lo desconocido
pues ha sido víctima de su condicionamiento
de todo lo aprendido y vivido
de un mundo podrido.
Por eso alguna decide dejarse llevar
por la corriente del río del olvido
aunque estas aguas sean oscuras
esperan que las lleven a lugares desconocidos
pues algunas hormigas tienen el deber de explorar
más allá de donde han llegado otras.

Una Buena Mujer

¿Por qué no perder a una Buena Mujer?
Las razones de por qué no perder una Buena Mujer son muchas y hoy en día valen más que nunca.
El amor simplemente es cada vez más buscado y los hombres en particular lo buscan aún más, aunque no lo parezca.
He escuchado hace poco a un amigo decir “Todas las mujeres son "Malas" “Malvadas”, etc… (ya se imaginan a lo que me refiero), lo cual me llena de indignación, no sólo por el hecho de insultar a todas las mujeres, si no por el hecho de que lo dice sin darse cuenta que su experiencia fue causa de su propio egoísmo e inmadurez como pareja.
La verdad es que su indignación es provocada por una sola realidad y es que sabe que perdió “una Buena Mujer” que quizás sea una pérdida irremplazable y que no volverá.
Entonces, ¿por qué confiarse? ¿por qué pensar que lo que hiciste por ella es suficiente? ¿por qué no actuar cuando se debe? ¿por qué ignorar todas las señales y advertencias que esa Buena Mujer te decía? ¿por qué no valorarla cuando lo merecía?
Ahora la culpa le consume y aunque ella haya tenido un poquitín de culpa por no tener la paciencia que él necesitaba, simplemente quizás se lo merece.
Creo que ningún hombre supera jamás haber perdido una buena mujer porque esas no se consiguen a la vuelta de la esquina.
Y es que las buenas mujeres simplemente te dan tantas razones para que te quedes a su lado que en tu mente asumes que ella estará a tu lado toda la vida, en las buenas, las malas, apoyándote y aconsejándote en todo. Te dan esa sensación de seguridad emocional de que siempre que la necesites ahí estará; aunque, a veces tu carácter la hiera o tus palabras le hagan sentir en la nada, sabes que ella estará allí resistiendo porque te ama, porque no se imagina un día sin ti, porque quiere hacerte mejor persona, porque entiende tu inmadurez y soporta tus altibajos, tus rabietas, tus quejas, tus reproches y tus cambios de humor.
No todas las buenas mujeres son iguales; algunas tendrán su carácter fuerte, quizás exploten de vez en cuando, tengan una discusión contigo porque dejaste la ropa tirada, porque dejaste un plato sucio, porque no llegaste a tiempo para alguna ocasión, porque la dejaste sola para ir a alguna fiesta, porque no le diste tu compañía cuando la necesitaba, porque le molesta tu falta de interés hacia algunas cosas importantes de la vida. Sin embargo para ella solo son tonterías que van de gota en gota llenando un profundo pozo.
Las buenas mujeres están llenas de virtudes, son inteligentes, con una personalidad increíble donde la belleza externa ni siquiera la notas cuando te enamoras de la que lleva dentro, se desprenden de todo lo material, su tesoro más preciado es tu amor. Jamás te traicionarán, antes de dar un paso piensan en ti, buscan tu bienestar, quieren regalarte el mundo, el universo si así pudiesen y te dan de seguro muchos de los mejores recuerdos de tu vida, tú eres para ellas eso que siempre quieren hacer bien y tu felicidad se vuelve la suya, podrán pasar 70 u 80 años, podrás morir y aun así la llevarás tatuada en tu alma para siempre.
Ninguna Buena Mujer será perfecta, tendrá sus ataques de celos, sus “días emocionales”, sus niñerías, sus antojos, sus defectos como todo ser humano pero será lo mejor que te podrá pasar en la vida. Así como ella respira y piensa “el amor es paciente” cada vez que tiene que soportar tus ánimos amargos, tus palabras hirientes, tus altibajos y tu inmadurez de vez en cuando del mismo modo lo deberías soportar TÚ… sólo por el hecho de que vale la pena hacerlo, pues su calor en los momentos de soledad son aquellos que te harán recordar estas palabras.
Y así como sabe ella que es una Buena Mujer, un día se hartará y se cansará de todos tus ánimos amargos, palabras hirientes e inmadureces por el simple hecho de que no valoraste todo lo que ella te ofrecía y créeme, una vez que lo sienten es casi siempre definitivo el adiós de su parte, porque al amor lo aplasta tal cual insecto y lo ahoga en un mar de decepciones sin darte cuenta de que es el daño más grande que te harás a ti mismo.
Entonces, ¿por qué perder una mujer así? ¿por qué si Dios le regala a tu vida un ser como éste, no valorarlo o apreciarlo?¿cómo engañar a alguien que te ve de esa forma?
Pero estas palabras mías sólo tendrán sentido cuando lo vivas, cuando la pierdas; sabrás de lo que te hablo cuando llegues a este punto, cuando tengas unas cuantas novias más e intentes llenar ese vacío que sólo ella llenaba.
Una buena mujer la tienes pocas veces en la vida, porque una mujer enamorada de verdad siempre será una buena mujer.
¿Cuántas veces puedes enamorarte de verdad en la vida? 1 ó 2 veces según algunos estudios pero tú sabrás cuando te toque “Esa Buena Mujer” así que ASEGÚRATE de no perderla y recuerda que detrás de cada “Mala Mujer” o como la quieran llamar, siempre hay un hombre que perdió una Buena Mujer.
Te lo dice una “Buena Mujer”

Humanas soledades

De hace tiempo golpean las piedras largamente estiradas en el día.
Algunas en meteorito, las más diminutas
en explosión matemática potencial, como
guijarros desprendidos de inexplicable mineral.
No son las rocas turbadas del cielo,
es la semilla brutal inserta en la cabeza de nosotros,
roperos ambulantes cruzando los genes y el mundo en los puentes descoloridos.
Sin recuerdo que somos cuerpo y existencia
van nuestras ropas vacías de flojo destino, y
la obscena esclavitud de una amapola adicta sin futuro.
Con la marcha enterrada del soldado acobardado
a la frontera de los grises sin retorno
Como elaborados productos de consumo manufacturados
dejando un hueco y un número por nombre.
Nace en nuestras sienes infartadas del día sin sorpresas, y
claudica nuestro corazón cenizo
como forastero de un alma ocupada por algún raid enemigo. 
No hay más piedras golpeando las testas,
sino la densa y gélida sustancia
de nuestra absurda apariencia sin bandera en las entrañas. 
Con la muerte lenta y vergonzante que invade la humedad sin aire respirable,
de los huesos pesados ahogando los tambores de mitos olvidados y pechos abatidos.
Desprendidos de músculos sensitivos y refleja respuesta,
con los tendones arrugados, la risa en dientes apretados.
Vestidos sólo de ropaje y percha, sin nada de osamenta.
En la oscuridad sin salida vamos a los tropiezos y los tumbos.
Levantamos la cabeza y no hay nadie...
y nadie
es la soledad arpía como compañera. 

Me enamoro trabajando...


Sólo hablábamos en el café y cuando pasaba por su mesa le decía adiós.
Trabajábamos juntos y era fácil hablar a diario. Nos encontrábamos en la salita de hacer café y siempre teníamos algo que contarnos, tonterías, tampoco éramos amigos, pero eso que notas que hay una chispa, que algo pasa…
Pero la cosa siempre quedaba en eso, en hablar en el café y cuando me iba y pasaba por su mesa decirle adiós y ya está. Ella me encantaba, cuando la veía me ponía nervioso y es que hacía tiempo que no estaba con una chica en plan serio, había tenido mis aventuras y mis cosas pero a la hora de la verdad nunca me gustaba ninguna, pero ella era diferente y no sabía por qué pero sabía que con ella sí podría ser, y por eso me daba más palo que con nadie hablar, era super complicado.
Un día al salir de la oficina una compañera dijo de tomar algo en un bar al que íbamos a veces, aunque ella y yo nunca habíamos coincidido, dijimos los dos que sí y fuimos para ahí un grupo de compañeros. Estuvimos super a gusto, era importante para mí vernos fuera de la oficina y comprobar que eso que yo pensaba, de que había algo entre nosotros, era verdad, y sí, sí lo era, porque cuando me fui a casa ella me mandó un mensaje (pidió mi número a otro compañero) diciéndome que se lo había pasado genial y que si repetíamos algún día. Para mí fue una señal de que quería verme y me puse super contento, no me lo podía creer!! Porque ella era guapísima, muy divertida, super inteligente, y no sé, me parecía como que alguien así no podía fijarse en alguien tan normal como yo.
Estuvimos un rato hablando por mensajes y el tonteo era evidente, y a la mañana siguiente me daba hasta corte mirarla en el trabajo. Seguimos unos días hablando en el café y por las noches por mensajes, hasta que por fin quedamos solos y… qué deciros, pues que desde ese día ya no nos hemos vuelto a separar, y de eso ya hace más de dos años. Me costó “arrancar” por mis inseguridades pero ella me ayudó en todo y juntos lo hemos hecho posible.
Desde aquí decirle que la quiero más cada día y que nunca pensé ser tan feliz como lo soy a su lado.

Pruebas




Existen pensamientos que conllevan a la desesperación de pensar que la persona que amas no te ama, imaginación de engaño, celos imaginarios, que solo te traen llanto, es una manera equivocada de amar, ama de una forma limpia y que al final puedas decir que hiciste bien las cosas.
A pesar de tantas pruebas que te ponga la vida, recuerda que este sentimiento tiene que estar totalmente apartado de las cosas negativas. Controla tus pensamientos y dile a tu corazón que se tranquilice, no se puede vivir así, el amor es enormemente bello.
Te sientes feliz cuando lo ves, al tocarte, sientes una corriente y con un abrazo suyo, es como ver el amanecer. No te rindas, lucha para que este amor perdure, al final todo tendrá su recompensa.

¿Dónde está la felicidad?




Muchas situaciones, hay en la vida, de todos los seres humanos,
Eso depende de los pensamientos y como la vivamos.
Si se vive con optimismo, y con mucho amor por dar,
Les aseguro que uno mismo hace la felicidad.
Hay personas que sufren por falta de un hogar,
Hay otras, que lo tienen y no lo saben valorar,
Le dan valor a otras cosas sin detenerse a pensar,
Que la felicidad está en cada uno, y no hay que buscar más allá,
La vida es tan hermosa si se sabe apreciar,
Vivir sanamente y con mucha hermandad,
Llenos de optimismo y con amor por los demás.
Hay tantos detalles que forman parte de la felicidad,
Como tener buenos amigos que te quieran de verdad,
Que sean personas sinceras, sin egoísmo y con mucha lealtad,
Si conocen una así, tenga seguro un buen amigo(a) será.
Aquella persona sencilla y humilde de corazón,
Valen más que todo el dinero y no hay muchas en el montón.
Si alguien tiene amistades así, es preciso, la sepan cultivar,
Porque amistades como esas, no están para comprar.
Volviendo al tema de la vida, que tiene cada uno,
Es necesario que cada día lo disfruten como ninguno.
Ningún momento es igual, cada uno es especial,
Por ello hay que disfrutarlos, cada uno como tal.
Algunas personas, pasan la vida pensando,
En cosas que ya no están, o en las que no han tenido,
Y que quizá nunca tendrán.
Gran error el cometido, sin esa situación están.
Se les va la vida poco a poco, y nunca la disfrutarán.
No piensen que la felicidad son momentos efímeros,
La felicidad es mucho más,
Cuando se le da oportunidad, con ustedes se quedará,
Una vez que tengan conciencia de ello ¡que bendición! no la dejen escapar.
Hoy día, algunos dan más importancia a todo lo superficial,
¡Son algunos! porque de ningún modo hay que generalizar,
Que olvidan los sentimientos, y a lo material dedican mucho más.
Ustedes se preguntarán ¿qué es la felicidad?
¿Por qué hay personas que siempre son felices y otras no lo son?
¿Será porque unas tienen mucho, otras no tienen y otras sin razón?
Que pensamientos más equivocados, y alejados de la realidad,
Los que así piensan y hacen esta reflexión, no han conocido la verdadera felicidad,
Ya que la felicidad es para todos, se trata de un estado individual,
Del cual cada uno es dueño, decidiendo su propia felicidad,
Si miran dentro de ustedes seguro la encontrarán,
Hay varios requisitos básicos, que le pueden ayudar,
Solamente con la vida, ya es una bendición,
La salud otra maravilla, con esa se cumplen dos.
Un consejo con experiencia y a tiempo, vale más que dos
A vivir desde hoy la vida bien, porque de esa, sí es verdad que no hay dos!!!!!!

Perder para ganar



Suena fácil, incluso sencillo, pero no lo es. Hay que estar dispuestos a perder algo para ganar algo mejor. Dispuestos a perder aquello por lo que trabajamos durante mucho tiempo, para ganar algo nuevo, diferente y mejor.

Muchas veces es necesario perder para ganar… cuando estamos en una relación de pareja que se ha vuelto tormentosa, cuando esos mismos sueños que un día alimentaron nuestras vidas ya no están, cuando esa persona que era tu vida se fue, te ha sido infiel… o cuando tus amigos con los que compartías tus alegrías y penas ya no están ahí para ti, están demasiados ocupados para atenderte.

Tu matrimonio ha sido horrible, sólo deseas que todo sea un mal sueño para despertar de todas esas tristes realidades… en todas estas situaciones, es necesario perder para ganar.



Hay que perder para ganar. 

Perder para ganarHay que perder, soltar aquello que no nos hace bien, aunque sea algo por lo que luchamos y creímos tiempo atrás. No se puede estar todo el tiempo hablando de los sufrimientos e injusticias que vivimos, tenemos que estar dispuestos a soltar, dejar atrás… perder para ganar.

Claro que vas a sufrir, vas a llorar, pero ¿qué vale más? Supondrá un tiempo en silencio, haciendo una limpieza interior para poder salir a la luz, para poder darle a la vida otra oportunidad y tratar de vivir en forma tranquila. 
Por miedo a la soledad acabamos aferrándonos a los recuerdos, a lo que hemos ganado y a lo que llevamos tiempo guardando. Todo en la vida cuesta esfuerzo, por eso cuesta soltar y perder. Pero nada en esta vida nos pertenece, ni siquiera nuestra propia vida, todo es prestado, nada es eterno… por eso te invito a hacer esta reflexión: muchas veces debemos perder para levantarnos y ganar de nuevo.

Recuerden cómo era su vida antes que llegasen tantos problemas y el sufrimiento se anidase en sus corazones. ¿Dónde quedó esa persona que eras antes, con sueños de éxito y proyectos realizados? ¿Dónde está esa persona luchadora que más de alguna vez fue modelo a seguir para otras personas? ¿Qué fue de aquella persona con propósito y visión que una vez fuiste?

Intenta buscar dentro de tu ser qué pasó con aquella persona que una vez fuiste, 
y vuelve a pensar que eres muy especial.

Perder para ganar
Vuelve a creer en ti, 
en tu capacidad de amar y progresar en lo que te propongas. 
Vuelve a pensar que si quieres trabajar en algo, podrás hacerlo. 
Vuelve a ser una persona segura de sí misma,
como lo has sido en el pasado, más que ahora...
antes de que llegara esa persona que te acabó anulando por completo.

Es vivir esto?

Cuando sientes que ya todo está hecho y que nada queda por hacer en tu vida, es cuando más cerca ves el final. El final de un largo camino por esto que llamamos vida, lástima que me sienta así, cuando aún no tengo cerrado el otoño de mi vida.
Nacer es como la primavera, un descubrir de colores, sensaciones y olores nuevos que te acercan en cada momento a la ilusión por empezar un nuevo día, primavera qué corta eres, qué poco duras, por las ganas de comer etapas que luego en el largo invierno de este caminar de vida, pensaremos que la vivimos demasiado rápido, aunque nunca debemos olvidarnos de cómo.
Y con qué fuerza disfrutamos del muy cálido y alegre verano, verano en el que sí, nuestra primavera ha preparado bien, descubriremos el mágico y maravilloso placer del disfrutar al descubrir a nuestra otra mitad, y si no, volveremos a soñar con la próxima primavera, y ahí es cuando creeremos en el "círculo infinito de nuestra juventud".
No somos capaces de entender que después del verano, no viene otra primavera, si no el otoño, que nos traerá melancolía y la apatía propia de la tristeza que nos hace ver cómo se alejan los días de fiesta risas y jolgorios, y estamos dando paso a una nueva etapa, consolidando lo vivido o echando a perder lo conseguido en esas estaciones tan hermosas y alegres que jamás volverán.
Y por fin el invierno, dios, el duro y crudo invierno, que nos hará recordar lo que pudimos y no hicimos en primavera y verano.

Para no ser loco...


Locura... Locura silenciosa inimaginablemente tan cuerda, hinchada de sabiduría y conocimiento, desolada de lo aberrante y tan próxima al supuesto normal, normal que encamina a cometer errores y auto-infringir puñaladas que no son por la espalda sino que frente a tus ojos, sin ser penalizadas porque estás siendo el supuesto normal...

Quizás es más cuerdo aquel que mira el cielo y cuenta las estrellas...

Eres el piloto de tu vida

“Cuando conduzco el coche, me molesta que quien está junto a mi, me diga que camino tomar, que me detenga o ¡cuidado! Yo soy el conductor. Yo se porque hago lo que hago. Y el conductor es el único que lo sabe. Nunca hago caso de quien quiere decirme como manejar, porque por eso pasan accidentes”.
Escuché que le respondía un hombre a su amiga, cuando esta le platicó que su hija conducía un coche, y le dijo que acelerara para evitar un trailer. Su hija le hizo caso, pero no alcanzó a pasarlo. El trailer se llevó el coche. Afortunadamente viven para contarlo.

Como un rayo, comparé las similitudes que tiene este ejemplo con nuestra vida.
Nuestro coche se llama “vida” y el Ser Supremo ha sido lo suficientemente generoso, como para darnos a cada quien un “coche” propio.
Todos somos los conductores de nuestra propia vida. Desafortunadamente, muchos no asumen esa responsabilidad.
Son conductores miedosos, que les gusta preguntar a cuanto tripulante tienen, que deben hacer.
Y como resultado, tienen accidentes o no están satisfechos con su vida. ¿Por qué siguen escuchando los consejos de otros, cuando no están satisfecho con los resultados?
Simple. Es más fácil culpar a otros de sus fracasos, que ser responsables de sus decisiones.
Es el caso de la chica que le pregunta a la mamá ¿Qué debo estudiar?
O el caso del chico que pregunta ¿Cuál carrera da más dinero?
Porque el precio de seguir los impulsos de tu corazón, de tomar tus propias decisiones, es la posibilidad de fracasar.
Nadie puede esperar tener éxito en lo que le gusta con tan solo unos intentos. La historia está llena de hombres que estuvieron peleando por sus ideas, y que después de fracasos temporales, obtuvieron el éxito.
Aplicaron la persistencia en sus sueños.
La sensación de libertad, de asumir el control del volante de tu vida, te dará una seguridad y energía interior que no tiene precio.
Para un militar, su orgullo son las heridas de guerra. Y para el hombre de negocios, platicar de sus fracasos, antes de alcanzar la cima.
Aunque las derrotas temporales te causen dolor… cuando sean cosa del pasado, te divertirá recordarlas. Le dará más valor a tu éxito.
Detén a esa persona mata pasiones, y no la escuches cuando quiera dirigir el coche de tu vida, a una velocidad diferente a la que tú lo haces.
El no conoce porqué haces lo que haces. No conoce tu vida, como tú la conoces.
El no comprende tus sueños y motivos.
Finalmente, él en sus consejos, proyecta lo que él es. Lo que el hace. Lo que haría en tu lugar. Y si es un mediocre, y le haces caso… vas a acabar siendo un mediocre también.
Observa que las personas que han tenido éxito, primero se escuchan a sí mismas. Fueron tercas en escucharse primero a ellas mismas, antes que a los demás.
¿Que consejo te puedo dar? Hay dos frases que me encantan: “Caminante no hay camino, se hace camino al andar” de Machado, y “Try hard enough” de Malcolm Forbes, esto es: sigue intentando hasta que tengas éxito.
Recordando mi vida, veo que las actividades en que he tenido más éxito, son en las que he aplicado estas dos frases. Y añade otro ingrediente: la esperanza.
En lo que más he tenido éxito, siempre hubo un momento en el que tuve un fracaso tan doloroso, que se abrían ante mi dos caminos: seguir adelante a pesar de que parecía que no lo lograría, o resignarme.
Al tomar el camino de seguir adelante… ¡lo logré! Te confieso que ya no creía en mi. Pero tenía la esperanza de lograrlo. Y la esperanza, transformó en realidad mis sueños.
También, hubo momentos en los que elegí el camino de la resignación. Me excusé ante mi mismo con mil pretextos de porque había fracasado. Pero no dejo de pensar que pude haber elegido la otra vereda y que pude haber tenido éxito.
La esperanza debes mezclarla con la persistencia también. Tu Breve Espacio, es fruto de la esperanza y persistencia combinadas.
La fe en un Ser Supremo también ha sido muy importante para mi. Me ha dado la paz y serenidad necesarias cuando parece que mi mundo se voltea de cabeza.
Te invito a que experimentes la emoción de conducir el coche de tu vida. Disfrútalo a tu ritmo, a tu manera ¡Y condúcelo hasta las estrellas!
¡Suerte!

¿A quien admiras tu?

"Las limitaciones físicas, no son impedimentos para que vuele tu alma”
...¿A quien admiras tu?

Tengo mucho cansancio físico, mi mente ya casi esta a punto de cerrar el circuito pero sabes?, no quise abandonarme en la seducción de mi cama sin antes compartir con cada uno de ustedes lo que acabo de presenciar.
Solo que antes de iniciar mi relato, quiero hacerte de una forma muy individual y personal la siguiente pregunta, ¿Tu a quien admiras?
Bien, seguramente las respuestas varían y eso esta perfecto, cada uno de nosotros tenemos ídolos, y al decir ídolos no me refiero exclusivamente a esos que se paran en un escenario y nos entretienen al compás de su danza y canto de su voz… Me refiero a esas personas que en realidad admiramos por su perseverancia, sus valores hacia el prójimo, hacia la vida.
Bien, hoy esta mañana regresaba a mi casa después de haber culminado mi guardia de la noche anterior, fue una noche muy productiva pero también agotadora, ya lo que quería, era cama, justo al estar preparándome para abandonarme en los brazos de Morfeo, recibí una llamada del 45 (hospital) donde me avisaban que el Sr. Rdgz Nieto (mi paciente) había sufrido un derrame cerebral y me tuve que ir nuevamente al 45…
Cuando venia de regreso a mi casa, manejando al compás del tráfico me percaté que en la acera, al lado derecho iba una persona, su paso era lento, mostraba una cojera obvia, y se veía que era prácticamente imposible para ella lograr un paso, iba sostenida por un bastón… de pronto, al empezar el cruce el bastón no fue suficiente para aguantar su paso causando que esta persona se desvaneciera y cayera al suelo. Los autos que venían al lado contrario de la calle, se detuvieron, pero que crees? Ninguno se bajo, que triste verdad? Son estas cosas las que te hacen reflexionar y meditar en si realmente tenemos caridad humana hacia nuestro prójimo.
Esperando a que el semáforo se tornara en verde, apagué mi auto y justo cuando estaba a punto de salirme a socorrerla algo me detuvo, esta persona mostraba signos de poco a poco ir levantándose… con mucho esfuerzo, pero logro ponerse de pie, cuando yo llegue hasta ella, le pregunte si estaba bien (creyendo que estaría afligida y en dolor) esta persona me recibió con una gran sonrisa y me dijo “cada día es un poco mas difícil” y me guiñó un ojo, su boca emanaba una dulzura y paz increíble cuando sonreía.
Cuando la ayudé a cruzar la calle, mas bien la acompañé (por que no me permitió tomarle su hombro), me dijo, ”gracias muchacho, aquí me pongo a esperar el camión que pasa por mi colonia” le pregunté donde vivía y me contestó que en las huertas, le ofrecí llevarla, al principio no quería aceptar, le mostré mi cédula y le dije que era medico y que podía confiar en mi, ella aceptó.
Rumbo a su casa íbamos charlando, me platicó que desde niña padece de ataques epilépticos entre otras cosas que le han impedido desarrollar una vida normal.
Que día a día es mucho mas difícil para esta persona levantarse pero lo hace por que sabe que a pesar de las adversidades que la enfrentarán en la calle, también se enfrentará con el éxito y la satisfacción de haber recorrido por lo menos un kilómetro, por que este significa “un kilómetro mas de vida a su vida”.
Al despedirme de ella, me dijo lo usual “que dios te bendiga” y si les confieso algo, nosotros como médicos estamos acostumbrados a esa frase, día y noche no la repiten pero sabes algo? Esta frase este día me llenó. Me llenó en todos los aspectos, te voy a decir por que…
Cuantos de nosotros muchas veces nos levantamos solo por que tenemos que enfrentar retos en nuestros trabajos, por que tenemos que hacerlo, por que tenemos que cumplir con nuestras “responsabilidades” que implica nuestra vida cotidiana? Lo hacemos incluso en ocasiones renegando y diciendo“en la m, ya nuevamente Lunes, que fastidio” o incluso nos enojamos por que en ocasiones no podemos hacer esto o lo otro por falta de tiempo o quizá por que esto, por que lo otro y tristemente caemos en la “es que fobia”.
Amigos, hay millones de seres, de personas dignas de admiración, por que a diario luchan con sus propios cuerpos que lejos de ser una ayuda son (y perdón por la expresión) una carga para ellos, pero un aliciente para su alma.
Millones de personas que aun sin poder prácticamente bajar un pie de la cama para vestirse, para caminar a sus lugares de trabajo, son personas que tienen una fuerza interior increíble, que sacan a diario la garra, la fuerza y el potencial para luchar con la misma vida, personas que el simple hecho de ponerse un calcetín o subirse el pantalón, causa gran dolor a su cuerpo pero que al lograrlo, sonríen aun a pesar del dolor por que se dan cuenta de el dulce sabor que te deja el haber logrado algo que prácticamente creías imposible.
Algunos ni siquiera pueden, por que no tienen movimiento alguno en su cuerpo. Estas personas las cuales llamamos cuadripléjicos deberíamos llamarlas “poderplégicos”.
Es curioso no? como son precisamente esas personas las que tienen el derecho a renegar son las que mas felices son, las que mas sonrisas muestran, y tu, yo, y el que me sigue, que estamos físicamente aptos para desempeñar cualquier actividad y enfrentar cualquier reto, muchas veces nos escondemos tras el temor, la amargura o la apatía eso solo por nombrar algunas cosas, que nos impiden ver la vida con optimismo y levantarnos diariamente desde abajo si es necesario para darle la frente en alto a la vida y luchar para que esta nos haga pedazos.
La próxima vez que veas a una personas con discapacidades físicas, o mentales, lejos de sentirles lástima, tenles respeto y admiración, por que son estas personas las que verdaderamente luchan a capa y espada diariamente con la vida, muchas veces solo para lograr algo tan sencillo como levantarse de su cama y dar unos pasos de vida a su vida…
Son estas las que verdaderamente entienden que “las limitaciones físicas, no son impedimentos para que vuele tu alma”
¿Y tu, ahora a quien verdaderamente admiras?

Las pruebas de tu camino

¿Por qué somos así? ¿Quién nos dice cómo ser? ¿Somos lo que hicimos o somos eso que pasa todos los días o lo que vamos a hacer? Sin duda somos todo y, a la vez, somos nada, pero de qué depende ser.
Depende de nuestros aciertos o nuestros errores.
La verdad, no lo sé, no sé cómo es esta vida, no sé cuál es el “manual del vivir” y quizás ahí es donde nosotros somos, porque la única regla que conozco en esta vida, es simple, que la vivas.
En el momento que entendemos eso es cuando empezamos a ser, porque nadie puede vivir por otra persona, por más parecido que tengan dos vidas nunca van a ser iguales, si gracias a eso somos distintos.
Ahora el tema es el cómo vamos a vivir nuestra vida, a la que fuimos hechos para vivirla.
Muchos dirán que la vivas de acuerdo a un Dios; otros, de acuerdo a lo que está escrito en las reglas; otros, que no le des importancia a nada ni nadie; otros, que simplemente no la vivas; pero entonces si existen tantas formas de vivir la vida, ¿cuál es la correcta? La correcta es simplemente que vivas la tuya, no hay vuelta que darle.
Vive la tuya que es única, pero no por eso pienses que es la única forma que existe de vivirla o que otro tiene que vivir como vos porque piensas que tu manera es la mejor.
A lo largo de toda tu vida, vas a pasar por muchísimas situaciones, buenas o malas, y lo que yo creo es que, por más que te desvíes de ese camino que te habías dispuesto a recorrer siempre vuelvas al fin único que tiene esa vida, en mi caso es simplemente ser feliz.
A simple vista parece demasiado simple de conseguirlo, pero es mucho más complejo de lo que parece, esto se debe a que todo fin requiere de esfuerzo, lucha, confianza y voluntad propia, en mayor o menor medida pero lo requiere.
Ya que la vida está llena de situaciones en donde te quieren desviar de ese camino, de ese fin, porque la vida te prueba para saber cuan dispuesto estás para conseguirlo y los problemas, las peleas, las tentaciones y demás, son esas pruebas.
Por momentos las pasarás sin problema alguno, otros te costará y otros simplemente no podrás superarlas, pero no te confundas, que no hayas podido ahora no significa que después no vayas a poder, ni tampoco que el hecho de que la hayas superado una vez, no significa que después no vuelvas a esa prueba con una dificultad más elevada.
En resumen: las pruebas siempre están presentes, pero lo que no siempre tenemos en cuenta es que los motivos para superarlas también están.
En ese momento que nos olvidamos de esos motivos, es cuando una prueba no es superada, pero también corresponde a la hora en donde nos paramos a pensar el “¿Por qué? o ¿Para qué?” sucedió así y, a la respuesta que le demos se va a traducir en superarla o volver a fracasar cuando se vuelva a presentar y, así sucesivamente, hasta que se consiga el objetivo.
A su vez, en el momento que lo hayamos conseguido, también habrá pruebas para que mantengas tu objetivo o cambiarlo por otro.

El joven y el paracaídas

Un joven turista se encontraba en las playas de Cancún y era la primera vez que subiría en un paracaídas jalado por una lancha. Si conoces la playa, sabes que los lancheros prestan ese servicio, que consiste en que un paracaídas es amarrado por una cuerda a una lancha.
Entonces, la lancha inicia su recorrido mar adentro, con el turista sujeto al paracaídas con un arnés. Este corre con el paracaídas en la playa por unos instantes, hasta el momento en que el turista despega los pies del suelo, el paracaídas se eleva hasta el cielo y la persona junto con el.
Imagínate, el joven no sabía nadar y tenía las siguientes preguntas en su cabeza:
¿Qué pasará si la lancha me arrastra mar adentro, antes de que me eleve el paracaídas?
¿Qué tal si una vez en el cielo, me caigo de semejante altura?
A pesar del miedo, decidió actuar y confiar en la incertidumbre. Sabía que era una experiencia nueva y era natural tener miedo. Pero también sabía que la vida es eso, experiencias nuevas y que tenía que estar abierto ante la vida.
Se puso el arnés. Escuchó con nerviosismo las últimas indicaciones del instructor. “Ruuuuuum” se escuchó el sonido del motor de la lancha que iniciaba su recorrido al mar. El joven comenzó a caminar al principio y después a correr a medida que la velocidad aumentaba.
Y llegó el momento en que tuvo que pegar un salto para evitar caer al mar “¡Guuuuuaaaaaauuuuuu!” no lo podía creer, el paracaídas se elevó y en cuestión de segundos, estaba a muchos metros encima, viendo el mar y los hoteles de la ciudad, como si fueran casas de juguete. Y sintió paz.
“Qué emocionante, nunca me hubiera imaginado que sería tan fácil y divertido” y disfrutó de la hermosa vista desde el cielo.
¿Qué podemos aprender de este joven? Es natural tener miedo ante lo desconocido. La imaginación crea mil y un fantasmas pero son eso. Fantasmas. No existen en realidad y son auto-creados.
Mi pregunta es: ¿Cuántos de nosotros evitamos tener experiencias nuevas por temor a lo desconocido?
Aún más fuerte: ¿Cuántos miedos imaginarios has acumulado durante tu vida, que te han evitado experimentar cosas nuevas y ser feliz?
“Muchos sinsabores he tenido en la vida, la mayoría de los cuales nunca me han ocurrido”. Exacto. Si analizas tu vida a la luz del pasado, descubrirás que lo que más temes nunca pasó y cuando sucedió, resultó ser una experiencia única y placentera.
Te invito a que busques dentro de ti, aquello que has evitado hacer por mucho tiempo, por culpa de esos fantasmas imaginarios y lo hagas.
¿Y quién sabe? Quizás disfrutes de una hermosa vista del cielo, como el joven de la playa.

La felicidad

He leído tanto acerca de la felicidad, que si es un fin, que si es un camino, que si la da o no el dinero, que si la otorga o no la belleza física, etc.
Me quedé pensando en mi propia vida, en la vida de los que me rodean y siempre he escuchado que "antes" eran felices, cuando vivían en la colonia que quedaba retirada de la ciudad éramos felices y cuando vivían en ella se quejaban pues todo les quedaba lejos.
Cuando estaba de novia con aquel chico que estaba chaparrito si fui feliz y cuando estaba viviendo la relación me apenaba de ser más alta que él.
Cuando estaba en el trabajo del Licenciado Gruñón me iba mejor, tenía mejor sueldo y mas tiempo y cuando estaba de subordinado del Licenciado Gruñón la vivía quejándome de él y de lo pesado que era...
¿Te das cuenta de que nunca estamos conformes y siempre añoramos el tiempo pasado?
Entonces pensé: si el día de hoy es el pasado de mañana, guau!!!!! Hoy soy feliz, hoy he alcanzado la felicidad que tanto he deseado.

Esto lo pensé anoche que me sentí vieja y sola al partir mis hijas en viaje de vacaciones ellas solas sin mí, ya no me necesitan y casi me sentí inútil y deprimida.

Amargo día

Sus ojos húmedos delataban el llanto de su alma, la tristeza de su corazón resaltaba en la palidez de su mirada. Y como si fuera poco, sus labios temblorosos ahogaban un grito de rabia. Que dolor más hiriente se veía en un ser tan frágil, que pasión afloraba en la rudeza de sus puños y tan impotente como sol de invierno que no calienta, sino que más bien lastimero entibia un poco, el pobre se sentía. Aquel niño agónico de angustia al ver partir la mitad de su vida, al ver escapar la esperanza y luz de su día, en un instante tuvo que decir adiós, tuvo que dejar su sonrisa. 
Aquel infeliz no entiende por qué su madre lo mira sin decir nada, aun no se entera que aquel grito ensordecedor que escapó de sus labios, fue el último suspiro y la despedida. No logra comprender por qué la vida lo golpea tan duro, no es consciente del dolor de la soledad y la aguja punzante del desconsuelo lo atraviesa. La vida que creía completa de pronto no fue nada, se tradujo en un montón de recuerdos sin dueño. La fortaleza flaqueó, su fuerza se hizo debilidad y la dulzura de su mirada de pronto se apagó. Por dos horas estuvo inmóvil, como estatua, impenetrable. La gente que pasaba, se alejaba rápidamente, las tinieblas de su aura eran tan negras que hasta la sombra de aquel niñato se ocultó de él.
Luego una lágrima rodó por su mejilla y el cielo se partió en frías gotas que sólo consiguieron dejarlo aún más solo en el vacío de su rededor. Al instante, el niño murió. Y en un hombre cruel y duro aquel se convirtió, olvidando todo lo que un día lo alegró. 

El Sol y la Luna

Cuando el SOL y la LUNA se encontraron por primera vez se enamoraron perdidamente y desde ahí comenzaron a vivir un gran amor.
El mundo aun no existía y el día que Dios decidió crearlo, les dio un toque final… ¡el brillo!
Dios decidió que el SOL iluminaría el día y que la LUNA iluminaría la noche y por ese motivo estarían obligados a vivir separados.
Ambos fueron invadidos por una gran tristeza y cuando se dieron cuenta que nunca más se encontrarían…
La LUNA fue quedándose cada vez más triste. A pesar del brillo dado por Dios, ella se sentía sola.
El SOL a su vez, había ganado un titulo de nobleza “ASTRO REY” pero eso tampoco le hizo feliz.
Dios viendo esto los llamó y les explicó:
Tú, LUNA, iluminarás las noches frías y calientes, encantarás a los enamorados y serás frecuentemente protagonista de hermosas poesías.
En cuanto a ti SOL, mantendrás ese título porque serás el más importante de los astros, iluminar la Tierra durante el día, darás calor al ser humano y solo eso hará a las personas más felices.
La LUNA mas triste se puso con ese cruel destino y lloró amargamente y el SOL al verla tan triste, decidió que no podría ser débil, ya que debía darle fuerzas y ayudarla a aceptar lo que Dios había decidido.
Aun así, el estaba tan preocupado que decidió pedirle algo a Dios:
Señor, ayúdale a la LUNA por favor, es mas frágil que yo, no soportará la soledad…
Y Dios… en su gran compasión… creó las estrellas para hacerle compañía a la bella LUNA.
La LUNA siempre que esta muy triste recurre a las estrellas que hacen de todo para consolarla, pero casi nunca lo consiguen.
Hoy ambos viven así… separados, el SOL finge que es feliz, y la LUNA no puede disimular su tristeza.
El SOL arde de pasión por ella y ella vive en las tinieblas de su pena.
Dicen que la orden de Dios era que la LUNA debería de ser siempre llena y luminosa, pero no lo logró… porque es mujer y una mujer tiene fases… Cuando es feliz, consigue ser llena, pero cuando es infeliz es menguante, ni siquiera es posible apreciar su brillo.
LUNA y SOL siguen su camino. El solitario pero fuerte y ella, acompañada de las estrellas, pero débil.
Los hombres intentan constantemente conquistarla, como si eso fuese posible. Algunos han ido incluso hasta ella, pero han vuelto siempre solos. Nadie jamás ha conseguido traerla hasta la tierra, nadie realmente ha conseguido conquistarla por más que lo intentaron.
Sucede que Dios decidió que ningún amor en este mundo fuese realmente imposible, ni siquiera el de la LUNA y el SOL… fue en ese instante cuando El creo el Eclipse.
Hoy SOL y LUNA viven esperando ese instante, esos momentos que les fueron concedidos y que tanto cuestan que sucedan.
Cuando mires al cielo, a partir de ahora y veas que el SOL cubre a la LUNA es porque el SOL se acuesta sobre ella y comienzan a amarse. Es a ese acto de amor al que se le dio el nombre de Eclipse.
Es importante recordar que el brillo de su éxtasis es tan grande que se aconseja no mirar al cielo en ese momento, tus ojos pueden cegarse al ver tanto amor.
Ahora ya sabes… esta es la bella historia del SOL y la hermosa LUNA, esa historia que fue capas de erizar tu cuerpo al pensar que puede ser tu historia de amor…
Bueno amiga LUNA… espero que te gustase esta historia, porque cuando la leí me acordé de ti… muchos besos amiga…

Los tres pilares de una relación perfecta

Quizás te preguntes los ingredientes de una relación ideal y estés confundido entre el grado de atracción física y las cualidades de la persona.
En realidad los tres pilares de una relación perfecta son: amor, sexo y romanticismo
¿Cómo es eso Edgar?
El amor es conocer a tu pareja. Sabes porqué actúa como actúa y la quieres como es. Sin querer cambiarla. Es aprender a tenerle cariño a su vida. El amor es más espiritual.
Pero cuando no existe sexo satisfactorio o atracción sexual, llega el aburrimiento y la falta de emoción. Y se origina la ruptura amorosa.
¿Y si no he tenido relaciones? Un buen indicador es la atracción física que sientes por tu pareja. Lo que disfrutes besarla y acariciarla. He escuchado amigas que me dicen “No me gusta mi novio, pero me cae bien”. Es el caso típico, en que hay un poco de amor, pero no existe la emoción de las caricias y los besos.
Esa relación está destinada a fracasar tarde o temprano, por la necesidad de sentir la emoción del sexo. Esa vocecita va a gritar molesta por esa necesidad, hasta que acabe por incomodarte y gritarte. Vas a tener que dejar a tu pareja si no te emociona sexualmente.
Existen matrimonios que sobreviven sin él. Alguna vez le preguntaron a la cantante Paquita la del Barrio como era la intimidad con su pareja que murió, y que había sido inspiración de algunas de sus canciones: “Ya no había intimidad –respondió con tristeza – pero con el amor que yo sentía por él, con eso me bastaba”.
Sin la emoción del sexo, ninguna pareja puede sentirse plena. Pero puede sobrevivir. El ingrediente más importante en una relación de pareja es el amor.
Una relación que se basa solo en la emoción del sexo, está destinada a fracasar también. Tener intimidad sin amor, lleva a sentir vacío. Es como una droga de efectos embriagantes al momento del acto o las caricias. Pero después, el efecto secundario es de vacío. Tu vocecita interior va a seguir diciéndote “basta, necesito algo emocional” hasta gritarte y que no tengas más remedio que escucharla. Vas a tener que dejar a tu pareja para sentir la emoción del amor.
El tercer ingrediente es el romanticismo. Si eres afortunado, y el dúo dinámico, amor y sexo, llenan tu vida, estás a un paso de tener una relación ideal. Pero falta el tercer mosquetero: el romanticismo.
¿Qué significa romanticismo para un hombre y para una mujer? Para las chicas, que un hombre le lleve rosas, se acuerde de los aniversarios, le abra la puerta del coche, le arrime la silla cuando se vaya a sentar. Le sirva la bebida cuando están a la mesa. Que le diga lo atractiva que se ve.
Nunca me ha dejado de impresionar que las mujeres me digan que les sorprende que les arrime la silla y esté atento a servirles la bebida cuando la necesitan, aunque solo sean mis amigas “ya no hay hombres así”.
Si eres hombre, aplica estos detalles con las mujeres. Te sorprenderás como yo de sus comentarios.
También les encanta que las lleves de compras. Puedo ver las caras de felicidad de las mujeres al escribir esto. También los pucheros de desagrado de los hombres. Lo se. Pero las chicas me han confesado que no hay nada que les suba más los ánimos que llevarlas de compras.
¿Qué considera romántico un hombre? Que lo admires. Que lo elogies. Que lo apoyes en sus sueños. En el fondo, los hombres hacemos cosas movidos por el deseo de agradarle a una mujer. Si compramos un coche, pensamos en la admiración que despertaremos en las chicas. Si obtenemos un ascenso en nuestro trabajo, pensamos en lo que nos dirá nuestra pareja.
Por eso mujer, lo más anti-romántico que puedes hacer por un hombre, es decirle que es un fracasado. Que no gana lo suficiente. Que tiene que “echarle ganas”. Que lo critiques y señales sus defectos “por su bien”. No importa que lo hagas porque te consideres sincera, o para que mejore. Ninguna crítica jamás ha servido para mejorar a ningún hombre. Pero sí para hacerlo sentir menos y destruir su deseo de triunfar. Así de simple. ¿O acaso ha mejorado con tus críticas? Piensalo.
Por eso una mujer tiene el poder de elevar a un hombre o llevarlo al fracaso. Si elogias las pocas cosas positivas que veas en él, se va a sentir grande y va a mejorar automáticamente sus aspectos débiles.
Hay mujeres que compiten con un hombre. Tratan de demostrarle que hacen mejor las cosas que ellos.
Un hombre que se siente acribillado por críticas o una mujer competidora, tenderá a sentirse menos y dejará a su pareja por alguien que sí lo impulse. Punto.
Buscará amantes si ya es casado. O se abandonará así mismo, convencido que es un fracasado y así actuará el resto de su vida.
La mayoría de las discusiones en la pareja se deben a la falta de comprensión del romanticismo. Si una mujer entiende que destruye a un hombre si lo critica o presiona por que no gana suficiente dinero, deja de hacerlo. Lo motiva y ve con él que cosas pueden hacer juntos para obtener dinero. Si el hombre comprende la necesidad de su pareja de sentirse una dama, con detalles como unas flores rojas y arrimarle la silla, de decirle lo guapa que está, lo hace.
Cuando comprendas lo importante del romanticismo, la mayoría de tus discusiones de pareja desaparecerán.
El romanticismo por si solo, sin amor y sexo, no puede lograr mucho. Es el caso de las mujeres que tienen un pretendiente que es muy atento con ellas, aunque no les llama la atención. Se preguntan si será bueno darle una oportunidad. Pero cuando lo aceptan, se dan cuenta que no les gusta ni a patadas (atracción sexual) y que no sienten cariño hacia su vida y no lo aceptan como es (amor).
A este hombre, lo dejan más que rápido.
Una relación perfecta es como una mesa con tres patas: amor, sexo y romanticismo.
No hay nada más hermoso que reúnas estos tres ingredientes en una relación de pareja. Yo alguna vez lo experimenté, y en verdad es lo más hermoso que puedes sentir. La energía y la emoción que dan a tu vida no tienen comparación con ningún otro placer.
La mesa puede mantenerse de pie tambaleante con una sola pata: la del amor. Pero en ningún caso con cualquiera de las otras dos, romanticismo y sexo, si no hay amor.
Y tu relación ¿Cuántas patas tiene?
Espero que la comprensión de estos ingredientes te ayude a ser más feliz en tu relación de pareja.

Los artistas

¿Por qué escriben los que escriben? ¿Será porque tienen el alma vacía o porque les supera la soledad? ¿Será porque ya nadie tiene tiempo ni ganas de escuchar? ¿Será, por el contrario, que sienten demasiado hondo y sienten ahogarse?
Y hablo de los que escriben bien y los que escriben mal, hablo de los que escriben, nada más. ¿Por qué será que los que escriben, prefieren eso antes que hablar?
¿Servirá de algo escribir, cantar, dibujar o bailar? Ese don maravilloso que poseen los artistas, ¿no es acaso un martirio, una prisión, una agonía? ¿Por qué, entonces, nacerán los artistas para solos caminar y al llegarles el fin de sus días toda esa belleza de nada contará?
Nada entiendo de métrica, ni de rimas, ni demás pero siempre me da por pensar y pensar y como nadie tiene tiempo de pararse a conversar, yo solo escribo mis escritos, bien o mal y de nada servirán.